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La Cenerentola, Gran Teatre del Liceu, December 2007
Joyce DiDonato as Angelina & Juan Diego Flórez as Don Ramiro


          Un gran cuento belcantista, ABC, 26 December 2007
          En busca del cuento perdido, El País, 26 December 2007
          Cenerentola mágica, La Vanguardia, 26 December 2007
          Cuento de hadas con cantantes mágicos, El Periódico, 25 December 2007
          Maleïts rosegadors, Avui, 25 December 2007
          El mejor regalo de Navidad, El Mundo, 30 December 2007
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Un gran cuento belcantista
Pablo Meléndez-Haddad, ABC, 26 December 2007

«La Cenerentola»
Música: G. Rossini. Int.: J. DiDonato, J. D. Flórez, B. De Simone, D. Menéndez, S. Orfila. O. S. del Liceo . Dir.: P. Summers . Dir. esc.: J. Font (Comediants). Esc. y vest.: J. Guillén . Ilum.: A. Faura. Lugar: Liceo, Barcelona. Fecha: 23-12-07

Las buenas intenciones y las ideas de la dirección musical de Patrick Summers al mando de esta aplaudida «Cenerentola», a quien respondió con transparencia y flexibilidad una Sinfónica del Liceo preparadísima, no siempre llegó a buen puerto la noche del estreno el domingo pasado; ya desde el primer concertado se apreciaron ciertos desajustes incómodos, así como varios descuadres en el trabajo con los solistas o en la «stretta» del «finale primo», cogida a velocidad de vértigo. En todo caso, prevalecieron las buenas ideas y en el segundo acto todo transcurrió mejor.

Algo similar sucedió con la producción que firma el director de Comendiants, Joan Font, estrenada en enero en Houston y que ya ha visitado varias ciudades de Escocia e Inglaterra: con una dirección de escena trabajada y con unas utilísimas ratas muy bien paridas y de movimientos gráciles, se explicó esta ópera como si fuera un cuento infantil, claro que inmerso en un mundo algo siniestro, ya que más que la poco agraciada escenografía brillaron un vestuario y un atrezzo coloristas -«geometrizante» en exceso, firmado todo por Joan Guillén- subrayados por la ejemplar iluminación de Albert Faura.

El Liceo contó con dos expertos belcantistas a la cabeza del reparto, ambos en absoluto estado de gracia: una Joyce DiDonato que se reservó para ofrecer un rondó final impresionante, matizado y ornamentado con unas variaciones de delicado gusto, y un Juan Diego Flórez pura belleza vocal, fraseo maestro y generosidad virtuosa; la suya fue una interpretación memorable. Les secundaron Bruno de Simone, sólo simpaticón; David Menéndez. con excelente proyección y vis cómica -pero con una coloratura áspera y que por su nerviosismo se perdía en ocasiones clave-; Simón Orfila, comunicador y entregado, y un dúo de hermanas muy bien resuelto por Itxaro Mentxaka y Cristina Obregón.
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En busca del cuento perdido
Javier Pérez Senz, El País, 26 December 2007

Como buen contador de cuentos, Joan Font, director del grupo teatral Comediants, se acerca La cenerentola con la mirada puesta en el célebre cuento de Charles Perrault en el que se basa la ópera de Rossini. Devuelve así la obra al mundo de la fantasía, es decir, la hace más próxima a la atmósfera de un cuento de hadas que a la exultante celebración del bel canto que anima la partitura. Y lo hace llenando la escena de optimismo, color y humor apto para todos los públicos. Puro Comediants. Y la nueva incursión operística de Comediants convenció al público en el Liceo. Todo en este montaje está pensado para seducir al público infantil, lo que tiene mucho mérito, aunque impone, como peaje teatral, la obligación de contar la historia con la máxima sencillez, limpieza y bondad de planteamientos.

Para contar sin dobleces ese cuento de hadas con final feliz que es La cenerentola, Font tiene como perfecto cómplice al dibujante, escenógrafo y figurinista Joan Guillén, que ha pintado la ópera de chillones colores, con una estética que remite al mundo del cómic y los dibujos animados. El sueño y la fantasía dominan la escena, que tiene como invitados especiales a seis ratas, a las que dan vida bailarines, que rodean y acompañan a la pobre cenicienta tanto en su dura realidad doméstica como en sus sueños de felicidad. Los roedores, además, contribuyen a las transformaciones escénicas moviendo los elementos del decorado.

El montaje funciona bien, es quizá demasiado infantilón, pero cumple sus objetivos. Las cosas fueron peor en el foso. El director de orquesta estadounidense Patrick Summers no acabó de cuajar las sutiles atmósferas ni hizo prender la chispa rossiniana en una lectura muy irregular y confusa para las voces, poco audibles en los soberbios concertantes. Afortunadamente, el nivel de la representación ganó muchos enteros en la segunda parte.

Triunfó en el papel protagonista la mezzosoprano estadounidense Joyce DiDonato, una Angelina de sensibles y delicados matices, cálida y musical, de voz bella y pulcro virtuosismo. En la piel de Don Ramiro, el peruano Juan Diego Flórez dejó su firma de máximo tenor rossiniano del planeta, pero estuvo algo apagado en el primer acto, y en los concertantes. Eso sí, cantó de forma sublime Sì, ritrovarla io giuro, su gran aria del segundo acto, y recibió aplausos entusiastas. Eficaz, sin más, el barítono italiano Bruno de Simone como Don Magnifico, papel histriónico donde los haya, y muy bien el barítono asturiano David Menéndez dando vida a un sonoro Dandini, de estupenda vis cómica, al que sólo falta refinar el estilo. A excelente nivel el bajo menorquín Simón Orfila, con una voz de muy bello color, potente, al servicio de un Alidoro resuelto en lo escénico con aires de Sarastro. Y magníficas, por voz, gracia y presencia escénica, la soprano gaditana Cristina Obregón y la mezzosoprano vasca Itxaro Mentxaca interpretando, respectivamente, a Clorinda y Tisbe. La buena actuación vocal y escénica del coro del Liceo fue otro de los atractivos de un montaje amable, sincero y divertido en su sano y contagioso optimismo. Que no es poco con los tiempos que corren.
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Cenerentola mágica
Roger Alier, La Vanguardia, 26 December 2007

La mezzosoprano Joyce DiDonato se situó a la altura del papel cantando con voz clara y limpia.

Rossini eliminó del cuento de Perrault sus elementos mágicos y lo convirtió en ópera bufa; Joan Font, con su producción, le ha devuelto la magia y la acción se ve gobernada por unas ratas gigantes que en ocasiones trasladan muebles y fiscalizan todo lo que ocurre en todas las escenas: son ratas simpáticas que gozan del afecto de esa Cenicienta que interpreta la mezzosoprano ligera Joyce DiDonato, que supo situarse a la altura del papel cantando con voz clara y limpia, añadiendo variaciones en las repeticiones de sus frases y exhibiendo un estilo preciso e impecable, no muy mezzosopranil,pero eficacísimo y creíble.

El otro rey de la fiesta fue el elegante príncipe del bel canto, Juan Diego Flórez, que emitió una gran cantidad de dos sobreagudos y hasta un re de propina con el buen gusto y la belleza tímbrica que lo caracterizan. Hace ya casi diez años que oímos a Juan Diego (desde Alahor in Granata,en Sevilla) y ha hecho enormes progresos en su carrera estelar; después de otros muchos alardes, su aria Si, ritrovarla io giuro despertó una tempestad de vítores que parecía no acabar. Bruno De Simone fue un bajo bufo competente, con buen canto de agilidad y muy en su puesto, sobre todo en el aria de la cantina. David Menéndez estuvo desigual como Dandini: bastante bien en su difícil aria de entrada y no mucho en el dúo con Flórez que introduce el final del primer acto; estuvo mejor en el segundo.

Magníficas Cristina Obregón como Clorinda (sin su aria, falsa, pues no es de Rossini) e Itxaro Mentxaka como Tisbe, firme y segura. Simón Orfila, vestido de mago, tuvo el arrojo de cantar la tremenda aria de Alidoro (la grande), que solventó con maestría. El coro masculino tuvo que vérselas con la dirección orquestal, con algún desajuste que la batuta de Patrick Summers solucionó bastante bien. El vestuario es divertido y la escenografía está bien pensada, con luces hábiles y alguna idea ya vista (como la pequeña carroza que vuelca) y detalles muy simpáticos que hicieron reír al público. Hubo aplausos largos y con fuerza al término del espectáculo, y hubo cálidos bravos para todos.
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Cuento de hadas con cantantes mágicos
César López Rosell, El Periódico, 25 December 2007

Joyce DiDonato y Juan Diego Flórez triunfan con 'La Cenerentola'

Una historia universal con acentuada estética de cuento de hadas. Y unos cantantes de primera para dar vida a la magia de La Cenerentola, última ópera buffa del no menos mágico Rossini. El domingo, las unánimes aclamaciones del público, dedicadas a todos los participantes del montaje, pero especialmente a Joyce DiDonato y a Juan Diego Flórez, demostraron que la producción, lagunas aparte, cuenta con el respaldo del Liceu.

La fidelidad de Comediants al libreto se pone de manifiesto desde el primer momento. Nada de invenciones que vayan más allá de los ingenios con el sello de la compañía de Joan Font y del responsable de la escenografía y vestuario, Joan Guillén. Se trata de explicar visualmente el cuento de manera sencilla y directa, con mucho contraste de luz, color y claras estructuras geométricas, que también se manifiestan en los trajes, rematados con cómicas pelucas.

Entre los logros destaca el juego que da el gran espejo del segundo acto y, sobre todo, la aportación de las ratas que despiertan la inmediata simpatía con los graciosos movimientos y cabriolas de los disfrazados bailarines. Su aportación contribuye a reforzar el aura de cuento del montaje y es un elemento fantástico que ayuda al viaje de Cenicienta hacia su sueño y, a la vez, la sitúa en el entorno de pobreza en que vive.

Hay más toques imaginativos, pero no se encuentra siempre una adecuada prolongación en la dramaturgia de los personajes, unos mejor perfilados que otros. Pero la función permite a los cantantes desarrollar sin problemas la delicada arquitectura vocal rossiniana llena de deliciosos contrastes, con rápidos concertantes, recitativos y arias de extrema dificultad. Joyce DiDonato demostró su categoría de estrella emergente con una matizada, sensible y, cuando su protesta lo requería, enérgica interpretación de Angelina (Cenicienta). Desde su inicio con la melancólica Una volta c'era un re, pasando por el amoroso dúo con Juan Diego Flórez, Un soave non so che, y hasta el explosivo final con Nacqui all'affano, al pianto, la cantante exhibió un bellísimo catálogo de recurso vocales.

Flórez (príncipe Don Ramiro) acreditó que es el mejor tenor rossiniano. Deslumbró su lírico y elegante fraseo y fue largamente ovacionado tras la interpretación de Si, ritrovarla io giuro, un aria con arriesgados agudos en la que rizó el rizo de la excelencia. Los esperpénticos Don Magnífico (Bruno de Simone) y sus hijas y hermanastras de Angelina, Clorinda (Cristina Obregón) y Tisbe (Itxaro Menxaca) estuvieron a la altura. Buen trabajo de Simón Orfila (mágico Alidoro), y de David Menéndez (cómico Dandini), que brilló en los dúos. Un buen reparto, respaldado por la orquesta del Liceu, para escenificar el triunfo de la bondad.
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Maleïts rosegadors
Xavier Cester, Avui, 25 December 2007

Joan Font va voler tornar la màgia que, conscientment, Rossini va eliminar de la seva versió de la Ventafocs. A l'hora de la veritat, La Cenerentola del Liceu només va tenir de màgics els dos protagonistes. Joyce DiDonato (Angelina) va desplegar una veu vellutada i homogènia i un estil que ens recordava que els EUA són pàtria de grans cantants rossinians. El triomf de DiDonato va ser el de la bondat d'un cant amatent a totes les facetes del personatge, de la tendresa més càlida a la pirotècnia més espectacular del rondó final. L'entusiasta ovació que va rebre la confirmava no com la criada en què la reconverteix, de forma confusa, el muntatge, sinó com una autèntica princesa. Al seu costat, Juan Diego Flórez va ser el príncep blau desitjat per tots els amants del bel canto. Timbre seductor, fraseig exquisit, agilitats impecables, aguts demostratius, no va faltar res al seu Don Ramiro, i si el tenor peruà donava la sensació que la producció no feia per ell, tampoc li ho sabríem retreure.

David Menéndez va ser un Dandini d'agilitats feixugues i expressivitat exagerada, Bruno de Simone un pàl·lid Don Magnifico, Cristina Obregón i Itxaro Mentxaka unes germanastres prou antipàtiques, i Simón Orfila un Alidoro vençut per la seva ària. La màgia va estar del tot absent de la batuta de Patrick Summers, amb temps que anaven de la letargia més exasperant a l'acceleració més exagerada i decalatges tan nombrosos que era lícit preguntar-se com havien anat els assajos. El muntatge diluïa els vectors clau de l'obra -melangia, crueltat, humor- sense que el retorn a les arrels fantàstiques del conte materialitzat en sis rates omnipresents servís de gaire. La profusió de cosins de Pixie i Dixie ens va refrescar en la memòria la gran frase del gat Jincks.
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El mejor regalo de Navidad
Albert Vilardell, El Mundo, 30 December 2007

Los aficionados a la ópera han recibido el mejor regalo de Navidad con el nivel de esta función de La Cenerentola que cuenta con una producción imaginativa y unos intérpretes de calidad. El planteamiento de Joan Font y su equipo sigue su estilo habitual, respaldando la calidad de cuento del argumento, con un aire que puede parecer infantil, pero que está muy elaborado, con una visión tradicional, pero con un planteamiento muy vivo, que sabe resolver con inteligencia los cambios de lugar de la acción y con detalles donde se unen un cierto sentido del humor y el desarrollo humano de los personajes.

La inclusión de un grupo de ratas, que pertenecen al mundo más pobre, el de Angelina, está resuelto con inteligencia, aunque al final resulta un poco reiterativa. La escenografía de Joan Guillén es muy sugerente, ambientada y muy operativa, realzada con una magnifica iluminación de Albert Faura, que sabe contrastar los diferentes espacios de la acción. La dirección musical de Patrick Summers fue interesante, manteniendo el ritmo y superando casi siempre las dificultades que plantea la partitura, salvo en el final de la primera parte que la orquesta quedó algo diluida, mientras que en resto mantuvo un buen ritmo, siendo destacable la intensidad que consiguió en la obertura y un sonido transparente y denso.

Los grandes triunfadores fueron también la pareja protagonista.Joyce Di Donato posee una voz muy bella, de mezzo soprano lírica, con expansión suficiente, pero donde destaca es su sentido de la interpretación, lleno de detalles, su exquisita musicalidad y su fraseo de una comunicabilidad impactante, mientras que Juan Diego Flórez es el gran tenor lírico ligero de su generación, donde su técnica segura y su registro agudo impecable, se fusiona con un dominio del estilo, una delicadeza canora, que le hace el mejor especialista rossiniano actual.

El resto del reparto complementó de forma muy válida, con Bruno de Simone que remarcó el carácter ridículo de Don Magnifico, David. Menéndez remarco de forma cómica, sin exagerar el personaje de Dandini y Simón Orfila dio vida de forma noble y musical al sabio Alidoro. También conviene mencionar el trabajo de Cristina Obregón e Itxaro Mentxaca, que marcaron muy bien el estilo ridículo de los personajes y destacaron vocalmente en los concertantes.

'La Cenerentola'
Autor: Gioachino Rossini./ Intérpretes: Joyce DiDonato, Juan Diego Flórez, David Menéndez, Bruno de Simone. Orchestra Simfònica y Cor del Liceu./ Director : Patrick Summers./ Producción: Gran Teatre del Liceu/Welsh N. Opera/Houston Grand Opera/Grand Théâtre de Genève./ Director de escena: Joan Font./ Escenario: Liceu./ Barcelona, 23 de Diciembre de 2007.
Calificación: *****
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